La historia detrás del nombre
Garde-Malade nació de una experiencia personal compartida por sus tres fundadores: Frank, Marie y Steve.
Marie y Steve, pareja durante casi 20 años, recorrieron juntos el camino de la recuperación del cáncer de Steve. Sin olvidar a Frank, el padre de Steve, que asistió a numerosas citas hospitalarias y es él mismo un sobreviviente de cáncer. Durante meses, los tres estuvieron rodeados de docenas y docenas de profesionales de la salud.
Al ver su pasión, valentía, determinación y dedicación, les surgió una pregunta sencilla: ¿Por qué personas tan increíbles no merecen uniformes que estén a la altura de su excelencia?
Garde-Malade es la realización de una idea que se había estado gestando en la mente de sus fundadores durante mucho tiempo. Es su forma de aportar belleza a una realidad cotidiana que a veces es difícil.
También es su forma de ofrecer uniformes fabricados aquí mismo en Canadá, para nuestros héroes de todos los días.
